Un buen día para empezar

Nunca suelo recordar los principios. No tengo ni idea de cuál fue la primera foto que hice pero sí cuál fue mi primera cámara "seria", mi primera réflex.

Aún la conservo. Una Canon AE1 Program. Años 80, una reliquia. Analógica, por supuesto.

Me encanta su diseño clásico. Su elegante combinación de plata y negro. Su agarre y su tacto.  El sonido del rebobinado y del click de la toma. Montada con un 50 mm pesa poco más de 700 gramos. Con ella capturé las imágenes de mi primer viaje al otro lado del océano y alimenté una pasión que no me ha abandonado. 

Tampoco recuerdo cuando la abandoné por otra Canon también analógica pero más electrónica, pero esa ya es otra historia.